El agua que forma cubitos, el hielo del mar y un metal que se solidifica comparten un cambio: pasan de líquido a sólido. Aquí encontrarás ocho situaciones, dieciocho sustancias con sus temperaturas aproximadas y dos problemas de calor, además de los casos especiales del helio y el hielo seco.
Congelación: líquido → sólido
Es un cambio físico: no exige producir una sustancia nueva. Para sostener la congelación por enfriamiento hay que retirar energía. El término solidificación es más general en el uso cotidiano, especialmente para metales.
Ocho ejemplos para reconocer el cambio
EJEMPLO 01
Agua en una cubitera
La cubitera cede calor al entorno frío. Primero baja la temperatura del agua; después crece el hielo.
Llegar a 0 °C no basta: todavía hay que extraer el calor del cambio de estado.
Resultado: Agua líquida → hielo
Condiciones: Agua aproximadamente pura, presión cercana a 1 atm y sin sobreenfriamiento apreciable.
Al retirar calor del estaño líquido se forma metal sólido cerca de su temperatura de fusión. Aunque esta temperatura sea positiva, el cambio sigue siendo líquido → sólido.
Congelación y solidificación describen el mismo sentido del cambio; en metales suele decirse solidificación.
Resultado: Solidificación de un metal
Condiciones: Estaño puro; una aleación puede solidificar de otro modo.
Una muestra puede permanecer líquida por debajo de su temperatura de equilibrio si todavía no se inicia la cristalización. Cuando aparece un núcleo, comienza a crecer el hielo.
El calor liberado puede elevar la temperatura hacia la de equilibrio.
Resultado: Sobreenfriamiento antes de congelarse
Condiciones: Estado metaestable; no constituye una nueva temperatura de congelación de equilibrio.
Son valores orientativos de sustancias puras a presión cercana a 1 atm. En equilibrio, fusión y congelación comparten temperatura a la misma presión; el inicio real de cristalización puede retrasarse. Las fichas se han redondeado para comparar órdenes de magnitud, no para calibrar instrumentos. No son instrucciones de experimentación.
EJEMPLO 09
Hidrógeno (H₂)
Al enfriar hidrógeno en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en −259 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ −259 °C
Condiciones: Debe encontrarse previamente como líquido criogénico; la fórmula molecular es H₂, no H. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar oxígeno en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en −219 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ −219 °C
Condiciones: Un gas a temperatura ambiente puede solidificar si antes se lleva al estado líquido y se sigue enfriando. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar nitrógeno en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en −210 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ −210 °C
Condiciones: El nitrógeno líquido no está necesariamente congelado: líquido y sólido son estados distintos. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar etanol en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en −114 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ −114 °C
Condiciones: Se refiere al etanol puro, no a una bebida ni a alcohol diluido. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar agua en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en 0 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ 0 °C
Condiciones: Referencia aproximada a 1 atm; las sales disueltas y el sobreenfriamiento cambian lo que se observa. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar estaño en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en 232 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ 232 °C
Condiciones: Ejemplo de congelación a temperatura positiva, normalmente llamada solidificación. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar plomo en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en 327 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ 327 °C
Condiciones: El dato corresponde al metal puro; no se traslada automáticamente a una aleación. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar aluminio en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en 660 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ 660 °C
Condiciones: El aluminio debe estar fundido antes de que pueda solidificarse por enfriamiento. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar ácido acético en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en 16,6 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ 16,6 °C
Condiciones: Ácido acético prácticamente puro; el vinagre es una disolución y no comparte este punto. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar nitrobenceno en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en 5,8 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ 5,8 °C
Condiciones: Una temperatura positiva puede separar el líquido del sólido. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar fenol en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en 41 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ 41 °C
Condiciones: Valor redondeado: las compilaciones experimentales sitúan la fusión cerca de 314 K, no en 43 °C como referencia general. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar benceno en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en 5,5 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ 5,5 °C
Condiciones: El redondeo evita presentar centésimas como una precisión universal de cualquier muestra. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar amoníaco en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en −78 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ −78 °C
Condiciones: Valor redondeado de aproximadamente −77,7 °C; no corresponde a una disolución acuosa de amoníaco. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar acetona en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en −95 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ −95 °C
Condiciones: La fórmula condensada es CH₃COCH₃. CH₃OCH₃ identifica otra sustancia: el éter dimetílico. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar etano en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en −183 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ −183 °C
Condiciones: Valor didáctico redondeado; no confundir etano con etanol. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar propano en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en −188 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ −188 °C
Condiciones: Condensar propano produce líquido; congelarlo implica formar sólido. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar para-diclorobenceno en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en 53 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ 53 °C
Condiciones: Corresponde al isómero para; la misma fórmula molecular no distingue todos los isómeros. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Al enfriar anhídrido maleico en estado líquido, la transición al sólido se sitúa aproximadamente en 53 °C bajo las condiciones de referencia.
Resultado: ≈ 53 °C
Condiciones: Se adopta un valor redondeado coherente con aproximadamente 326 K en la compilación consultada. Sustancia pura, presión cercana a 1 atm; valor orientativo de equilibrio, no temperatura de nucleación garantizada.
Usaremos E como magnitud positiva del calor que se extrae. Si Q es positivo cuando entra en la muestra, al congelarla Q es negativo. Los datos del modelo están indicados en cada problema.
EJEMPLO 27
Congelar 250 g de agua que ya está a 0 °C
Se quieren convertir 0,250 kg de agua a 0 °C en hielo a 0 °C. Se adopta L = 334 kJ/kg.
E = mL
E = 0,250 kg × 334 kJ/kg = 83,5 kJ
Con Q positivo hacia la muestra: Q = −83,5 kJ.
Resultado: 83,5 kJ de calor extraído
Condiciones: Modelo a 1 atm, sin pérdidas adicionales ni enfriamiento posterior del hielo.
La meseta representa el cambio de fase, no una pausa en la extracción de calor. Modelo de agua pura a presión constante cercana a 1 atm, sin sobreenfriamiento. Los problemas terminan al acabar la meseta; no incluyen el tramo final de enfriamiento del hielo.
Helio y dióxido de carbono: condiciones especiales
CASO ESPECIAL 01
Helio: el valor depende de la presión
La cifra −272 °C no es un punto de congelación del helio a 1 atm. Para obtener helio sólido se necesita presión elevada.
No introducirlo en una lista de puntos normales sin explicar esa condición.
Resultado: No se solidifica a presión atmosférica solo por enfriarlo
Condiciones: La presión y el isótopo forman parte del dato; el helio exige un tratamiento separado.
Composición: una sustancia pura y una disolución no tienen necesariamente la misma transición. El agua salada y el vinagre son ejemplos de mezclas.
Presión: modifica el equilibrio. En el agua y el hielo común, cerca de 0 °C, elevar la presión reduce la temperatura de fusión. No es una regla válida para todos los materiales ni todas las fases del hielo.
Estructura: importan las interacciones entre partículas y cómo se organiza el sólido; «fuerzas grandes» o «pequeñas» no bastan para predecir una cifra.
Nucleación: el líquido puede sobreenfriarse antes de comenzar a cristalizar. Eso afecta al inicio observado, no redefine el punto de equilibrio.
El hielo común tiene una estructura cristalina abierta y es menos denso que el agua líquida cerca de la congelación. Por eso no es correcto afirmar que las partículas siempre quedan más juntas cuando un líquido se solidifica.
La equivalencia entre escalas es T(K) = t(°C) + 273,15: 0 °C corresponde a 273,15 K. Esta conversión no significa que el kelvin se defina actualmente a partir del agua. «Cero grados Celsius» y «cero absoluto» son temperaturas diferentes.
Las referencias se expresan con presión y composición. «25 °C y 1 atm» es una condición que puede adoptarse en un problema, no la definición única de condiciones estándar en todas las disciplinas.
Del primer núcleo al crecimiento del hielo
Nucleación: aparece una región sólida capaz de crecer. Puede ser homogénea, en el propio líquido, o heterogénea, favorecida por una superficie o partícula. La nucleación secundaria produce nuevos cristales a partir de cristales existentes, por ejemplo mediante fragmentos.
Crecimiento: más material se incorpora al cristal. La velocidad depende de la transferencia de calor, la composición y otras condiciones; no toda impureza produce siempre el mismo efecto.
Recristalización posterior: los cristales pueden cambiar de tamaño o forma durante el almacenamiento; en determinadas condiciones crecen unos a expensas de otros. No es un tercer paso obligatorio para que cualquier líquido se congele.
La velocidad de enfriamiento puede afectar al tamaño de los cristales y a la textura de los alimentos. Esto no permite deducir por una fotografía ni la temperatura exacta ni el modo en que se formó un trozo de hielo.
Seis ejercicios para practicar
¿Es congelación que el vapor forme escarcha directamente?
¿El vinagre tiene necesariamente el punto de congelación del ácido acético puro?
¿Qué calor hay que extraer para congelar 0,100 kg de agua a 0 °C? Usa L = 334 kJ/kg.
Se extraen 66,8 kJ de agua a 0 °C en equilibrio con hielo. ¿Qué masa de agua se congela? Usa L = 334 kJ/kg.
¿Por qué el termómetro puede seguir cerca de 0 °C mientras aumenta el hielo?
¿Enfriar helio a presión atmosférica garantiza obtener sólido?
Ver soluciones explicadas
No. Vapor → sólido es deposición o sublimación inversa; en la congelación se parte de líquido.
No. Es una disolución y su composición cambia el comportamiento de congelación.
E = 0,100 × 334 = 33,4 kJ. El calor recibido por la muestra es Q = −33,4 kJ.
m = 66,8 / 334 = 0,200 kg = 200 g, si hay suficiente agua líquida y toda esa energía corresponde al cambio de fase.
En la coexistencia de agua pura y hielo a presión fija, la energía extraída produce cambio de fase sin exigir otra bajada de temperatura.
No. El helio necesita presión elevada para solidificarse; omitirla hace incompleto el ejemplo.
Errores frecuentes
Todo se congela a 0 °C: ese valor aproxima el equilibrio del agua pura a 1 atm.
Todo sólido frío se formó por congelación: la escarcha puede formarse directamente del vapor por deposición.
Congelar exige temperaturas negativas: el estaño y otros metales se solidifican a temperaturas positivas.
El termómetro debe bajar durante todo el cambio: puede mantenerse casi constante durante la coexistencia de fases de una sustancia pura a presión fija.
Retirar calor del agua equivale al consumo eléctrico del congelador: la electricidad depende del funcionamiento y las pérdidas del equipo.
Una foto demuestra la estructura molecular: el aspecto visible no permite identificar por sí solo la red cristalina.