Elegir una plegaria
- Estación con siete aclamaciones.
- Estación: Heme aquí, buen Jesús.
- Acción de gracias después de comulgar.
- Acto de esperanza.
- Oración nocturna a Jesucristo.
En el uso católico, Santísimo Sacramento designa la Eucaristía y las especies eucarísticas reservadas en el sagrario. La visita y la adoración también se realizan fuera de la misa; no requieren que en todo momento haya exposición en una custodia. Catecismo, 1330 y 1378–1379.
Las estaciones conservan sus respuestas repetidas y cuentan como dos entradas. Las fórmulas que el archivo solo menciona se indican aparte. La tercera pieza es una reelaboración de una acción de gracias conocida; la séptima incorpora un cambio editorial señalado. Esta selección no constituye un ritual completo de exposición y bendición.
1. Estación al Santísimo Sacramento
Devoción eucarística católica · versión recibida, autor no identificado
Secuencia conservada con sus siete aclamaciones completas y sus variantes. Cuenta como una entrada; las estrofas y las repeticiones no son ejemplos adicionales.
Soberano Señor Sacramentado, aquí está un pecador arrepentido de haber tus mandamientos quebrantado y tus leyes divinas infringido.
Aquí me tienes a tus pies, postrado, porque me pesa haberte ofendido.
Pequé, Señor, he caído en tu desgracia. Imploro tu perdón dame tu gracia.
Santísimo y perfecto Sacramento, seas bendito y alabado y eternamente adorado, ¡oh soberano portento!
De tu misericordia, Dios piadoso, perdón espera mi alma arrepentida, pues sé que eres afable y bondadoso, y gozas al verla convertida. A ti, Dios compasivo y generoso, prometo la enmienda de mi vida.
Y me pesa el tiempo que he pasado. Misericordia ¡oh Dios Sacramentado!
Santísimo Sacramento, seas bendito y alabado y eternamente adorado, ¡oh grandísimo y soberano portento!
Ofendiéndote, ¡oh Dios omnipotente! Imploro humilde apiádate de mí. Y repito otra vez ingenuamente: Me pesa oh Dios lo mucho que te ofendí; a tus sagrados pies sinceramente cumplirte ofrezco lo que prometí. Ya ves que está mi corazón contrito; afírmame en tu amor, Dios Infinito.
Santísimo Sacramento, tú serás bendito y alabado y adorado por la eternidad, ¡oh soberano portento!
En ti, mi Dios, está mi pensamiento, y absorta contemplándote mi alma; ilumina, Señor, mi entendimiento. A mis pasiones dales dulce calma. De cuanto te ofendí ya me arrepiento.
Y me presento con olivo y palma, que son símbolo de pura fe y concordia; misericordia ¡oh Dios! Misericordia.
Santísimo Sacramento, seas bendito y alabado y eternamente adorado, ¡oh soberano portento!
Siento un júbilo suave, un gran contento, postrado ante ese altar considerando que estás, Señor, en ese Sacramento. Que es a mi Dios a quien estoy hablando: ¡Qué grande Majestad! ¡Qué gran portento! ¡Oh, qué amable verdad estoy gustando!
Sacramento Divino, yo te adoro. Te venero con fe, tu Gracia imploro.
Santísimo Sacramento, seas bendito y alabado y eternamente adorado, ¡oh soberano portento!
No es posible que exista en este suelo quien merezca cariño puro y fino como el que te consagro oh Dios del cielo: Tú eres mi amor, Jesús Divino; tú eres mi Redentor, tú mi consuelo.
Todo en cuanto en ti veo es peregrino; se enajena mi alma al contemplarte y siento gran placer al venerarte.
Santísimo Sacramento, seas bendito y alabado y eternamente adorado, ¡oh soberano portento!
Para pagarte, Señor mío, en algo lo mucho que pecando te he ofendido, es nada lo que puedo y lo que valgo. Te diré que estoy arrepentido. Que ya del mal vivir con brío salgo, por tu gracia, oh mi Dios, fortalecido; para ayunar, orar y en penitencia prestar siempre a tus leyes obediencia.
Santísimo Sacramento, seas bendito y alabado y eternamente adorado, ¡oh soberano portento!
Indicación de recitación: El archivo indica un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria antes de cada una de las 7 aclamaciones. Las aclamaciones se conservan en su lugar; las tres fórmulas no están desarrolladas en el original.
2. Estación: Heme aquí, buen Jesús
Devoción eucarística católica · versión recibida, autor no identificado
El archivo la llama estación segunda: aquí contiene tres invocaciones y sus respuestas completas. No se añaden otras invocaciones para completar una versión distinta. Se corrigen Aventaría y Gloría.
Heme aquí, Buen Jesús, en vuestra presencia, como un pobre ante un gran Señor; dadme, Señor, la limosna de vuestra gracia.
Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar.
Por siempre sea bendito y alabado.
Heme aquí, Buen Jesús, en vuestra presencia, como un siervo ante su Amo; dadme, Señor, el sustento de vuestro Cuerpo y libradme de mi gran miseria.
Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar.
Por siempre sea bendito y alabado
Heme aquí, Buen Jesús, en vuestra presencia, como un enfermo ante el Médico; sanad, Señor, las heridas de mi alma con el bálsamo de vuestra sangre preciosa.
Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar.
Por siempre sea bendito y alabado.
Indicación de recitación: El archivo indica un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria antes de cada una de las 3 aclamaciones. Las aclamaciones se conservan en su lugar; las tres fórmulas no están desarrolladas en el original.
3. Acción de gracias después de la comunión
Reelaboración recibida de una acción de gracias atribuida a santo Tomás de Aquino · corrección editorial documentada
Comparte estructura y motivos con la oración de santo Tomás de Aquino que publica el devocionario del Opus Dei, pero modifica, omite y añade expresiones. Se conserva la reelaboración del archivo, sin atribuirle literalidad ni una traducción acreditada. Es una acción de gracias después de comulgar, no un rito de exposición. Se han corregido concordancia o puntuación de forma editorial; estos ajustes no acreditan el texto original.
Consultar testimonio de referencia
El agradecimiento que siento en lo más profundo de mi corazón no puedo expresarlo solo con palabras, Señor, Padre Santo, Dios Todopoderoso y Eterno, Tú has querido alimentarme con el cuerpo y la sangre de tu hijo Nuestro Señor Jesucristo, a pesar de que soy pecador.
Te pido que esta Sagrada Comunión no vaya a ser para mí ocasión de castigo sino causa de perdón y salvación. Que sea para mí armadura de fe, que me libre de todos mis vicios y me ayude a superar malos deseos, instintos y pasiones. Permite, pues, oh Padre, que aumente mi caridad y mi paciencia; mi voluntad y humildad, y mi capacidad para hacer el bien siguiendo tu ejemplo y el del Salvador de todos los hombres.
Permite que la Santísima Comunión sea defensa contra todos mis enemigos, visibles e invisibles; y guía de mi actuar en todo momento. Permite que me una más a ti, único y verdadero Dios y me conduzca con seguridad al banquete del cielo, donde Tú, Santísima Trinidad, eres luz, satisfacción cumplida, gozo perdurable y felicidad perfecta.
Por Cristo, Nuestro Señor. Amén
4. Visita ante el altar
Devoción eucarística católica · versión recibida, autor no identificado
Se conserva la versión recibida. Su autoría, edición y permisos requieren documentación. La expresión «nos has prometido la Institución de la Eucaristía» procede del archivo y queda pendiente de cotejo; no se presenta como cita bíblica.
De nuevo me tienes aquí, Jesús mío, confuso y humillado ante tu altar. Vengo sin saber qué decir ansioso solamente de llorar.
Tú, oh, Señor, has decidido estar presente en el pan, humillado por mi amor. Entonces, haz que yo sepa humillarme igual que los ángeles que te adoran.
Nos has prometido la Institución de la Eucaristía y has confirmado tu presencia en ella.
Tú nos visitaste para bendecirnos, para mostrarnos el camino, y hacer que renegáramos de las tinieblas que nos consumían reconociéndote como nuestra única y verdadera luz.
Oh, Dicha eterna, oh Salvador mío ahora yo te visito para adorarte, recibir tu gracia, sentir el inmenso amor y pedir perdón por ser un pecador. Bríndame tu gracia. Amén
5. Acto de consagración
Devoción eucarística católica · versión recibida, autor no identificado · corrección editorial documentada
Se corrige conservaré por guardaré, lectura atestiguada en ACI Prensa; aquí guardar significa vigilar. Se enlazan dos párrafos con puntuación editorial. Las demás diferencias de la versión recibida se conservan: no es una transcripción íntegra del testimonio ni se acredita su autoría.
¡Oh Corazón de Jesús! Por tu magnificencia me consagro a ti con todo mi fervor dando mi espíritu en plenitud.
Sobre el ara del altar en que te inmolas por mi amor,
deposito todo mi amor, deposito todo mi ser, mi cuerpo, que respetaré como templo en que tú habitas; mi alma, que cultivaré como jardín en que te recreas; mis sentidos, que guardaré como puertas de tentación; mis potencias, que abriré a las inspiraciones de tu gracia; mis pensamientos, que apartaré de las ilusiones del mundo; mis deseos, que pondré en la felicidad del Paraíso; mis virtudes, que florecerán a la sombra de tu protección; mis pasiones, que se someterán al freno de tus mandamientos y el dolor de mis pecados, que detestaré mientras haya odios en el pecho, y que lloraré sin cesar mientras haya lágrimas en mis ojos.
Mi corazón desde hoy quiere ser para siempre todo tuyo, así como tú ¡oh Corazón divino!, has querido ser siempre todo mío. Tuyo todo, tuyo siempre. No más culpas, no más tibieza. Te serviré por los que te ofenden; pensaré en ti por los que de ti se olvidan; te amaré por los que te odian; y rogaré, y gemiré, y me sacrificaré por los que blasfeman de ti sin conocerte.
Tú que entras en las almas y corazones conociendo la sinceridad de mis deseos, comunícame la gracia que hace al débil omnipotente; dame el triunfo del valor en las batallas de la tierra, y cíñeme el olivo de la paz en las mansiones de la gloria. Amén
Fuente de referencia: Consultar documento.
6. Petición de humildad y cercanía
Devoción eucarística católica · versión recibida, autor no identificado
Se conserva la versión recibida. Su autoría, edición y permisos requieren documentación.
Celebro Señor, tu presencia real. Con todo mi corazón humillado y entregado a ti vengo a postrarme ante tu Santo Templo para alabar tu Nombre.
Reparo en ti hoy para adorarte como mi corazón anhela hacer.
No seré un ingrato con el más grande amigo, con el más dulce hermano y Padre.
Espero en Ti. Espero por Ti. Vengo a pedirte solo a Ti.
Con palabras que se alejan del egoísmo, cierro mis ojos y te digo, Señor:
Acércame a las personas que amo, pues me pierdo en ocasiones en mis problemas y los alejo. Te ruego.
Permíteme ser más humilde, sincero, que me ayudes a saber actuar solo procurando el bien. Te ruego.
Jamás yo podría abandonarte, Jesús mío, así como tú nunca nos has abandonado.
Dueño y Señor absoluto. Amén
7. Acto de esperanza
Adaptación editorial
Adaptación editorial de un acto de esperanza que invita a confiar incluso cuando se sienten dudas o temor. No se presenta como transcripción de una edición identificada.
Espero en ti, Perfectísimo Jesús mío, porque eres magnánimo, mi Dios y me has creado y me llamas a compartir tu vida.
Espero en ti, porque eres mi Padre. Todo lo he recibido de tu bondad. Sólo lo malo es mío. Espero en ti, porque eres mi Redentor.
Espero en ti, porque eres mi Hermano y me has comunicado tu filiación divina.
Espero en ti, porque eres mi Abogado que me defiendes ante el Padre.
Espero en ti, porque eres mi único Intercesor siempre constante en la Eucaristía.
Espero en ti, porque has conquistado el cielo con tu pasión y muerte.
Espero en ti, porque reparas mis deudas.
Espero en ti, porque eres el verdadero Tesoro de las almas.
Espero en ti, porque tu bondad me invita a confiar en ti y a acercarme con sinceridad, también cuando siento dudas o temor.
Espero en ti, porque tú me atiendes siempre y me consuelas además de que nunca has defraudado mi esperanza. ¡Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío!
8. Ofrecimiento en memoria de la Pasión
Devoción eucarística católica · versión recibida, autor no identificado
Se conserva la versión recibida. Su autoría, edición y permisos requieren documentación. El ofrecimiento mantiene su cierre recibido; no se presenta como una estación completa adicional.
En memoria, Señor, de tu pasión, de tu muerte en la cruz y de tu agonía; porque tanto se aflige el alma mía, yo te ofrezco esta oración, esperando que me conduzca a la salvación.
Dígnate pues, Señor, a recibir esta ofrenda humillada, dolorida, esperanzada y contenta.
Concédeme tu Gracia inmensa. Que tu misericordia me alcance, pues te adoro, oh Señor, con fe sincera.
Viva Jesús Sacramentado por todos, amado. Amén
9. Actos de gratitud
Devoción eucarística católica · versión recibida, autor no identificado
Se conserva la versión recibida. Su autoría, edición y permisos requieren documentación. Las peticiones y motivos de gratitud integran una sola pieza, no una lista de ejemplos independientes.
Oh Jesús, te doy rendidas gracias por los beneficios que me has dado. Yo no sabré nunca contarlos sino en el cielo, y allí te los agradeceré eternamente. Oh Dios y gran Padre Celestial, te los agradezco en el nombre de tu Santísimo y unigénito Hijo Jesús. Espíritu Santo que me inspiráis estos sentimientos, a Ti sea dado todo honor y toda gloria. Jesús mío, te doy gracias sobre todo por haberme redimido. Por haberme hecho cristiano mediante el Bautismo, cuyas promesas renuevo. Por haberme dado por Madre a tu misma Madre. Por haberme dado un grande amor a tan tierna Madre. Por haberme dado por Protector a San José, tu Padre adoptivo. Por haberme dado al Ángel de mi Guarda. Por haberme conservado hasta ahora la vida para hacer penitencia. Por tener estos deseos de amarte y de vivir y morir en tu gracia. Amén
10. Oración nocturna a Jesucristo
Devoción eucarística católica · versión recibida, autor no identificado
Se conserva la versión recibida. Su autoría, edición y permisos requieren documentación. Se conserva la voz femenina del cierre y la oración completa. No se adjudica autor ni se considera verificada la afirmación universal de que nadie visita el sagrario de noche.
¡Oh Divino Jesús! que durante la noche permaneces en soledad sin que ninguna de vuestras criaturas vaya a visitarte y adorarte.
Yo te ofrezco mi corazón deseando que todos sus latidos sean otros tantos de amor y adoración. Tú, Señor, estás siempre en vela bajo las especies Sacramentales, tu amor misericordioso nunca duerme ni se cansa de velar por los pecadores.
¡Oh Jesús amantísimo!, ¡Oh Jesús solitario!, haz que mi corazón, cual lámpara encendida, en caridad se inflame y arda siempre en tu amor.
Vela ¡oh centinela Divino!, vela por el mísero mundo y por los sacerdotes; por las almas consagradas y las extraviadas; por los pobres enfermos cuyas noches interminables necesitan tu fortaleza y tu consuelo, por los moribundos y por ésta tu humilde sierva que, para mejor servirte, descansa pero sin alejarse de ti, de tu Sagrario, donde vives en la soledad y el silencio de la noche.
Sea siempre bendito, alabado, adorado, amado y reverenciado el Corazón Sagrado de Jesús en todos los Sagrarios del mundo. Amén
Imagen de la colección

Otras colecciones de plegarias
También puedes consultar las oraciones y devociones católicas. Esta colección se centra en la visita y la adoración eucarística; las estaciones se mantienen como secuencias completas.
