Comenzar el día con gratitud
Puedes elegir una oración breve de agradecimiento, ofrecer lo que vas a hacer o detenerte en una petición por las personas que quieres. No es necesario recitar toda la colección.
Hay textos personales, plegarias marianas e invocaciones de tradición ortodoxa. Las adaptaciones están señaladas; las peticiones expresan la fe de quien ora y no garantizan un resultado.
Para leer con niños, consulta las oraciones infantiles para comenzar el día.
- Dar gracias al despertar
- Ofrecer las acciones del día
- Pedir serenidad y prudencia
- Orar por la familia y el trabajo
Las 15 piezas incluyen once versiones recibidas y cuatro adaptaciones editoriales señaladas. Cada copia conserva el título, la etiqueta de versión y, cuando corresponde, las indicaciones de recitación separadas de la plegaria.
1. Gracias por este nuevo día
Plegaria cristiana · versión recibida
Agradece el despertar y el descanso. Se conserva como expresión personal de fe; no se ha identificado autor ni edición de esta redacción.
Buenos días, Dios. Te doy las gracias y te ofrezco mi primer pensamiento al iniciar este nuevo día. Respiro el aire puro de la mañana que nos das. Lo primero que he visto es la luz de tu presencia en mi habitación y en mi alma. Te agradezco por dejarme abrir los ojos hoy también, y te pido me permitas hacerlo de nuevo mañana. Gracias también te doy por permitirme descansar en una cama caliente y confortable, que no muchas otras personas pueden tener. Gracias por la bendición de este día.
2. Ofrecimiento de las acciones del día
Plegaria cristiana · versión recibida
Ofrece el trabajo y el servicio a los demás. Se conserva el texto recibido, sin atribuirle una autoría no documentada.
Te ofrezco, Oh Padre cada acción de este día. Lo comenzaré con la gratitud en mi alma y con la voluntad y devoción para ayudar y servir a mis semejantes, para honrarte este y todos los días. Amén.
3. Acción de gracias a la Santísima Trinidad
Plegaria de tradición ortodoxa · variante recibida
Variante de una acción de gracias matutina recogida por la Iglesia Ortodoxa en Chile. Se conserva la redacción recibida, distinta del testimonio de 2020. Las expresiones sobre ira y perdón pertenecen a la voz de la plegaria; no son una explicación editorial de por qué una persona despierta.
Al levantarme, te rindo gracias, oh Santísima Trinidad, por no haber desencadenado tu ira contra mí, pecador e indolente, en mérito de tu Bondad e infinita paciencia y por no dejar que perezca junto a mis iniquidades, sino que, usando de tu habitual misericordia, me hayas levantado de mi letargo para que pueda desde el alba glorificar tu grandeza.
Y ahora Señor, ilumina mi inteligencia, abre mis labios para instruirme con tus Palabras, comprender tus Mandamientos, y hacer tu Voluntad y alabarte confesándote en mi corazón y glorificar tu Santísimo Nombre. Padre, Hijo, y Espíritu Santo, ahora y siempre y en los siglos de los siglos. Amén.
4. Para actuar con paz y prudencia
Adaptación editorial de la versión recibida
Conserva las peticiones de serenidad, paciencia y buenas acciones. Se aclara la redacción dirigida al Padre y se mantiene la voz femenina de la plegaria.
Padre todopoderoso, al comenzar esta mañana te pido paz, calma y tranquilidad. Que por tu gracia aprenda a unir mis deseos a tu voluntad. Quiero que este día sea de provecho para mí y para los míos, y deseo de corazón realizar buenas acciones.
Ayúdame a trabajar por mis propósitos con paciencia y a aceptar lo que no dependa de mí. Enséñame a ser positiva, comprensiva, dulce y prudente. Que mis palabras y mis acciones sean sinceras y que no contribuya a la calumnia ni a la mentira.
Aparta de mí los pensamientos que me llevan a hacer daño y fortalece los que me animan a ayudar. Dame ánimo ante los problemas que puedan llegar. Revísteme de tu bondad, Señor, para que se refleje en mi trato con los demás a lo largo de este día. Amén.
5. Ofrecimiento y petición de fortaleza
Adaptación editorial de la versión recibida
Conserva agradecimiento, ofrecimiento, arrepentimiento y oración por los difuntos. Se reformula la referencia a las indulgencias para no presentarlas como resultado automático de recitar este texto.
Señor, creador de todo, creo en ti y te amo. Me duele haberte ofendido y te doy gracias por haberme creado, redimido, bautizado y acompañado hasta hoy.
Te ofrezco mi tiempo, mis pensamientos, mis sufrimientos, mis palabras y mis obras de este día. Uno a este ofrecimiento mi oración por los difuntos y por las almas del purgatorio, confiando en tu misericordia.
Dame fuerza para apartarme de las ocasiones de pecar y para dominar aquello que me lleva a hacer daño. Ayúdame a conocer tu voluntad, a cuidar mi vida espiritual y a buscar el bien de mi prójimo.
Que viva con responsabilidad el día de hoy, sin dejar para después el bien que puedo hacer. Guíame hacia la vida eterna. Te lo pido por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
6. Por la familia y el trabajo al comenzar el día
Plegaria cristiana · versión recibida
Agradece la familia y el trabajo y pide sabiduría y protección. Es una pieza independiente dentro del grupo que el original titulaba Oraciones para un buen día.
En este nuevo día te alabo y bendigo tu nombre, te doy gracias por mi bella familia y por el trabajo que puedo realizar todos los días.
Te imploro sabiduría para aprender a expresarme correctamente y para escuchar con atención.
Te pido que protejas a mi familia dentro y fuera de la casa. Cuídalos y líbralos del mal en todos los momentos de su día. Amén.
7. Invocaciones matutinas a la Trinidad
Secuencia de tradición ortodoxa · variante recibida
Secuencia abreviada relacionada con los troparios matutinos de la recopilación ortodoxa. La versión recibida indica seis repeticiones de «Señor, ten piedad»; el testimonio consultado señala doce en su secuencia más extensa. Se conserva la indicación recibida, sin convertirla en una norma general ni completar el oficio.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
Al levantarnos acudimos a ti, oh Padre, y te entonamos, el himno angelical: Santo, Santo, Santo eres tú, oh Dios, por la Madre de Dios, ten piedad de nosotros.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Del lecho y del sueño me permitiste levantarme, Señor. Te pido que le des luz a mi espíritu y corazón, y que en mis labios pongas las más bellas alabanzas.
Oh Santa Trinidad, te canto: Santo, Santo, Santo eres tú, oh Dios por la intercesión de la Madre de Dios, ten piedad de nosotros.
Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Santo, Santo, Santo eres tú, oh Dios, por tu Santa Madre ten piedad de nosotros. Señor ten piedad.
Indicación de recitación: La versión recibida indicaba repetir seis veces «Señor, ten piedad». Se conserva la indicación como propia de esta selección, sin convertirla en norma general.
8. Por la protección de la familia
Plegaria católica · versión recibida
Pide por la familia al Corazón de Jesús. La indicación de rezar un credo queda aparte; el credo no se transcribe ni se cuenta como otra pieza.
Invoco tu poder infinito, Señor y Rey nuestro.
Pido la compasión del Corazón de Jesús, para que mi casa y mi familia estén protegidas, para que mis hijos y familiares todos, estén protegidos hoy como todos los días de sus vidas.
En la mañana que comienza, con el amor más puro en mi corazón pongo en mi boca esta oración en la que invoco tu misericordia y amor.
Prometo, por mi familia, que en este día y los que me resten de vida, honraré tu nombre y la Sangre de Cristo. Amén.
Indicación de recitación: La selección recibida proponía comenzar con el Credo. Ese texto no forma parte de esta entrada.
9. Al ángel custodio para orientar el día
Adaptación editorial de la versión recibida
Adaptación editorial heredada de la invocación recibida, con correspondencias en la plegaria al ángel guardián de la recopilación ortodoxa. Reformula expresiones confusas y distingue «siervo» de la errata «ciervo». La referencia permite comparar; el texto preparado no es una cita literal ni una traducción oficial.
Ángel santo de Dios, guardián y compañero, te pido que me acompañes en este día. Ruega por mí ante el Señor y ayúdame a cuidar mi cuerpo y mi vida interior.
Fortalece mi voluntad cuando encuentre dificultades y guíame para apartarme de aquello que me lleva a hacer daño. Que mis manos sirvan para ayudar y mis decisiones busquen el bien.
Perdona las ofensas que te haya causado y acompáñame al reconocer mis faltas de la noche pasada. Ayúdame a pedir perdón y a reparar lo que esté en mis manos.
Cuídame durante este día y ruega a Dios por mí, para que crezca en el respeto a su voluntad y viva como siervo de su bondad. Amén.
10. Para comenzar con confianza en el perdón
Plegaria cristiana · versión recibida
Expresa confianza y propósito de apartarse del mal desde la voz de quien ora. No es una fórmula de absolución ni una garantía editorial de perdón.
Al Señor dirijo mi plegaria por este día que comienzo en la más completa paz, pues tú Padre, has purificado mi alma, me has dado el perdón por mis pecados de ayer, los cuales no repetiré porque te he prometido alejar de mi mente y cuerpo el mal del enemigo.
Ten presente mis palabras en este día, ten en tu corazón amor hacia este pecador humilde que consagra a ti toda su vida. Amén.
11. A los ángeles, por la fidelidad y el bien
Adaptación editorial de la versión recibida
Adaptación editorial heredada que conserva las peticiones de valentía, fidelidad y ayuda para apartarse del mal. El original comparte un pasaje extenso con Oraciones de protección; esta redacción preparada es una adaptación identificada, no una atribución a un autor religioso.
Ángeles de Dios, servidores fieles y compañeros en el camino del bien, esta mañana les pido que rueguen por mí ante el Señor.
Ayúdenme a ser valiente para hacer lo correcto, a mantenerme fiel a mis propósitos y a agradecer la vida que recibo. Que aprenda a honrar a Dios con mis palabras y mis acciones.
Acompáñenme para apartar la vanidad, la ira, la venganza y la envidia de mis decisiones. Si me equivoco, ayúdenme a reconocerlo y a buscar el perdón.
Confío en el cuidado que Dios nos ofrece y agradezco su compañía. En el nombre de Jesús, les pido ayuda para vivir este día con bondad. Amén.
12. Acción de gracias por el amor de Dios
Plegaria cristiana · versión recibida
Agradece descanso, misericordia y ánimo para obrar bien. Su parecido temático con otras plegarias no permite atribuir esta redacción completa a un autor concreto.
Exclamo y bendigo tu nombre gran señor, pues tus acciones maravillosas siempre van dirigidas a nuestro bien y el del mundo que nos rodea.
Bendigo, Señor, tu misericordia, porque nos permites vivir todo un día, llegar a la noche y despertar cubiertos de tu benevolencia.
Porque por tu amor, Señor, yo me ofrezco siempre ante tus plantas para que mis debilidades y agobios de mi carne sean curados.
Rey Inmortal, Rey Alabado, Rey Excelso, Dueño de mi vida, te dedico mi oración para agradecer tu amor. Te doy gracias por perdonar mis faltas y por librarme de la desesperación y el dolor.
Tú eres el Dios glorificado, Padre Eterno.
Por tu amor yo vivo, por tu amor me esfuerzo, por tu amor me entrego a la más pura bondad, y te lo demuestro en mis acciones que realizo en tu nombre, para ser digno de tu misericordia. Amén.
13. A María, para comenzar con bondad
Plegaria mariana · versión recibida
Pide compañía y ayuda para obrar bien. Se mantiene su voz femenina y se conserva la redacción recibida sin asignarle un autor.
María gran madre de Dios, suplico tu imperiosa bondad para que me libres de falsos pensamientos, evita en mi mente el egoísmo y mala voluntad. Ayúdame a que este día que inicia sea de infinita bondad para mí y toda mi familia.
Quién mejor que tú para permitirme aprender del amor sagrado de Dios.
Quién mejor que tú para acompañarme y sentirme amada.
Bendita eres entre todas, Madre Santísima. Amén.
14. Al despertar, para cumplir el bien
Plegaria cristiana · variante recibida
La tercera oración matutina de la recopilación ortodoxa figura bajo el nombre de san Macario el Grande. La pieza recibida presenta correspondencias, pero cambia la redacción. Ese testimonio no acredita que esta variante sea una traducción literal del santo.
Al despertar de mi sueño me pongo ante ti, a tus pies, oh Soberano, Padre de la humanidad, y por tu bondad me esfuerzo por cumplir tu obra. Hoy suplico tu ayuda para que todo lo que yo deba realizar en este día lo haga con amor y respeto a tu Nombre Sagrado.
Líbrame de todo lo malo del mundo, del demonio, que me apura, sálvame y llévame a Tu Reino eterno. Porque tú eres mi Creador, el Donador y Proveedor de todo lo bueno; por ello toda mi esperanza la deposito en ti. Te alabo ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
15. A Jesús, por el trabajo y la amistad
Plegaria cristiana · versión recibida
Pide templanza, ayuda en el trabajo y capacidad de acompañar a los demás. Se conserva la pieza completa; autor y edición no identificados.
Señor mío, Amado Jesús, alabo tu corazón piadoso, y te pido, Salvador nuestro, que me concedas la templanza necesaria para soportar mis errores y los de los demás en este día.
Ayúdame en mi trabajo; que mis actividades sean suficientes y bien pensadas para conseguir que mi esfuerzo sea reconocido.
Ayúdame en la convivencia con mis amigos y colegas de trabajo; permíteme que pueda conducirme bien para ayudarles si así lo necesitan, permíteme ser un buen amigo en este día como en los que vendrán.
Te pido que me alejes de cualquier persona malvada, y que el día de hoy sea maravilloso como todos los que nos das pues estás en todos lados, estás en mi corazón. Amén.
Una petición al despertar

Otras ocasiones para orar
En oraciones religiosas encontrarás textos por propósito y forma. Las oraciones para niños emplean un lenguaje accesible para leer en familia.
