Cómo funciona una metáfora

Busca qué se describe, con qué imagen se relaciona y qué rasgo se traslada. La semejanza puede depender del color, del sonido, de la forma o de una impresión emocional. La metáfora también puede aparecer en un verbo o en un adjetivo.

1 ejemplo

1. Dientes y perlas: los dos términos expresos

Dientes = perlas

El esquema identifica los dientes con perlas por su color, brillo o forma. Es una representación didáctica de la relación, no una igualdad material. Ambos términos aparecen expresos.

Cuatro metáforas en textos literarios

4 ejemplos

2. Lorca: la frialdad de la plata

Federico García Lorca · Romance sonámbulo, Romancero gitano; verso 8.

con ojos de fría plata.

La plata presta a los ojos su brillo y su frialdad. En el poema, esta imagen acompaña a una figura que no puede mirar; no conviene reducirla a que sus ojos sean simplemente bonitos. El fragmento nombra los ojos y el metal que los caracteriza.

Texto de referencia

3. Villaespesa: el verde de los cipreses

Francisco Villaespesa · El jardín de Lindaraxa, I, El encanto de la Alhambra; primer cuarteto, verso 3, p. 83.

diluyen los cipreses su esmeralda herrumbrosa

La esmeralda representa el verde de los cipreses. Los versos anteriores sitúan su reflejo en una fuente: el agua permite entender diluyen. Herrumbrosa matiza ese verde con una apariencia envejecida o apagada; el árbol no contiene una gema real.

Texto de referencia

4. Darío: la música de la risa

Rubén Darío · Era un aire suave…, Prosas profanas y otros poemas; verso inicial de la estrofa del teclado, p. 18.

El teclado armónico de su risa fina

La risa de Eulalia se presenta como un teclado: la imagen relaciona su sonido con la música. El verso siguiente desarrolla la comparación con el canto de un pájaro. El fragmento permite observar una metáfora dentro de un pasaje que reúne otros recursos.

Texto de referencia

5. Cervantes: la belleza idealizada de Dulcinea

Miguel de Cervantes · Don Quijote de la Mancha, primera parte, capítulo XIII; descripción de Dulcinea.

sus cabellos son oro, su frente campos elíseos

Don Quijote describe a Dulcinea mediante una belleza idealizada. El oro evoca el color y el valor del cabello; los campos elíseos, un lugar de belleza y dicha, se trasladan a la frente. Son dos imágenes dentro de un mismo fragmento, contado una vez.

Texto de referencia

Imágenes de personas, objetos y emociones

Las interpretaciones de estas expresiones breves son orientativas. Cuando falta una situación completa, se indica qué lectura permite analizarlas sin convertirla en un significado único. Son ejemplos recibidos sin autor identificado; no se presentan como citas literarias.

14 ejemplos

6. Un apetito que parece ilimitado

El estómago del adolescente era un pozo sin fondo.

El pozo sin fondo representa un apetito que parece no saciarse. El estómago no es un pozo: se le atribuye una capacidad imaginada como ilimitada. La metáfora se combina con una exageración.

7. Nubes que parecen espuma

Espuma flotante (nubes).

La lectura metafórica está indicada por la aclaración nubes: su apariencia ligera, blanca y acumulada se presenta como espuma. Sin esa aclaración, espuma flotante también podría describir espuma real.

8. La firmeza interior

La fuerza de tu alma.

La fuerza física se traslada a la firmeza o energía interior. En esta lectura expresa voluntad; no hace falta convertir alma en un sinónimo fijo de acción, como proponía el original.

9. La abundancia de regalos

Le llovieron regalos a la cumpleañera.

Llover presenta la llegada abundante de regalos como una caída de lluvia. El verbo crea la imagen: una metáfora no necesita tener la forma A es B.

10. La disposición de los dientes

Mazorcas pelonas (dientes blancos).

La aclaración permite leer las mazorcas como una imagen de los dientes: interesa su disposición en una hilera de piezas. Pelonas sugiere que quedan descubiertas. La blancura procede de la explicación recibida, no de una cualidad que posean todas las mazorcas.

11. El brillo de los ojos

Tus ojos son dos luceros.

Los ojos se identifican con luceros por su brillo. La frase no afirma que haya dos astros en el rostro; invita a trasladar una cualidad de la luz a la mirada.

12. Ojos sugeridos mediante piedras preciosas

Amatistas mirándome.

El verbo mirar permite interpretar las amatistas como ojos, con una sugerencia de color o brillo. Es una lectura orientativa del fragmento: no demuestra un color real ni una única intención de quien lo escribió.

13. El valor de una persona

Eres un jade.

La persona se presenta como una piedra valiosa. La lectura propuesta destaca su valor o aprecio; el fragmento no obliga a atribuirle el color ni la dureza literal del jade.

14. El frío de las manos

Manos de hielo.

El hielo intensifica la frialdad de las manos. Puede referirse a su temperatura percibida; una interpretación afectiva necesitaría más contexto. No describe su composición material.

15. El brillo de una sonrisa

Sonrisa de plata.

La plata puede sugerir el brillo de una sonrisa. Esta es una interpretación posible de una imagen breve, no una equivalencia universal entre plata y alegría.

16. Uñas afiladas

Sus diez navajas (las uñas).

Las uñas se nombran mediante las navajas por su carácter afilado o su capacidad de arañar. La aclaración recibida fija el referente; diez navajas sin ese contexto podría ser una descripción literal.

17. Lágrimas y vida interior

Gotas de alma (llanto).

El llanto se presenta como gotas que procedieran de la vida interior. La imagen da forma material a una emoción. La aclaración del original permite reconocer las lágrimas como referente.

18. Amor e inspiración

Caballero andante sin musa, eso soy sin ti.

Quien habla se identifica con un caballero andante y expresa su falta de inspiración mediante la ausencia de una musa. El giro eso soy establece la identificación. No se atribuye esta frase a Cervantes.

19. La delicadeza de una caricia

Caricias de ángel.

Si se habla de las caricias de una persona, la imagen del ángel destaca su delicadeza o bondad. En un relato protagonizado por un ángel podría ser literal: la lectura depende del referente.

Cualidades que cambian de sentido

Las interpretaciones de estas expresiones breves son orientativas. Cuando falta una situación completa, se indica qué lectura permite analizarlas sin convertirla en un significado único. Son ejemplos recibidos sin autor identificado; no se presentan como citas literarias.

10 ejemplos

20. La dureza afectiva

Corazón de hierro.

La dureza del hierro se traslada al carácter afectivo. Según el contexto puede sugerir insensibilidad o firmeza; aquí se analiza la imagen, sin fijar una sola valoración.

21. Una forma rígida de pensar

Cabeza cuadrada.

La forma rígida de lo cuadrado se aplica a una manera inflexible de pensar. Es una valoración coloquial que puede resultar despectiva, no una descripción de la anatomía.

22. El cruce entre olfato y vista

Aroma a luces.

Cruza olfato y vista: las luces se presentan como algo que pudiera olerse. Es una imagen sinestésica y metafórica. El fragmento no permite precisar un aroma concreto.

23. La suavidad de una voz

Voz de seda.

La suavidad táctil de la seda se traslada al sonido de una voz. Puede analizarse también como sinestesia, porque relaciona tacto y oído.

24. La fortaleza de ánimo

Temple de acero.

La resistencia del acero caracteriza la fortaleza de ánimo. Temple ya tiene un sentido relacionado con el carácter; la imagen del metal intensifica esa firmeza.

25. Una mirada amenazante

Ojos de pistola.

La pistola permite imaginar una mirada amenazante o hiriente. Esa es la lectura figurada propuesta; el fragmento no indica una amenaza real ni describe armas físicas.

26. El afecto en la mirada

Mirada dulce.

El dulzor se traslada a una mirada que se percibe afectuosa o agradable. La cualidad del gusto sirve para caracterizar una impresión visual y emocional.

27. La firmeza o aspereza de una voz

Voz de roca.

La dureza de la roca puede sugerir una voz firme o áspera. El contexto decidiría cuál de esos matices domina; no se convierte la voz en un objeto material.

28. Una valoración despectiva del pensamiento

Piedras en la cabeza.

En una lectura figurada, las piedras representan una supuesta dureza o torpeza al pensar. El giro puede ser ofensivo; no constituye una descripción literal ni una explicación de la salud de una persona.

29. El conflicto emocional

Tormenta en mi alma.

La agitación de una tormenta representa un conflicto emocional. La imagen permite imaginar intensidad y desorden, sin exigir que se trate de una emoción concreta.

Metáforas en expresiones cotidianas

2 ejemplos

30. La astucia y la experiencia

Puro colmillo (mucha maña).

El colmillo se asocia aquí con astucia y experiencia. La lectura recibida se relaciona con locuciones como tener el colmillo retorcido. No toda mención de un colmillo tiene ese sentido.

Texto de referencia

31. Un recurso en reserva

As bajo la manga.

Fuera de una partida de cartas, el as representa un recurso ventajoso que se mantiene en reserva. En una situación de juego podría aludir literalmente a una carta oculta.

Se corrige Haz por As: se trata de la carta, no de una forma de hacer ni de un haz de objetos.

Texto de referencia

Con los dos términos expresos o con uno sobreentendido

En Tus ojos son dos luceros aparecen el referente —ojos— y la imagen —luceros—. Es frecuente llamar a esta construcción metáfora impura o explícita. En Amatistas mirándome, los ojos se sobreentienden: suele hablarse de metáfora pura o implícita.

Son formas de describir la construcción, no los únicos tipos posibles. Explícita no significa que se explique una diferencia. En ambos casos hay que interpretar qué semejanza sostiene la imagen. La presencia o ausencia de la palabra como tampoco resuelve por sí sola todo un texto: primero hay que observar qué función cumple.

Metáfora, símil y otros recursos

El símil o comparación relaciona de forma explícita dos términos. La metáfora presenta uno mediante el otro. Un pasaje puede combinar metáfora con hipérbole, sinestesia o metonimia; las etiquetas no siempre se excluyen.

Estos seis contrastes proceden del material recibido y no se suman a los 31 ejemplos.

Cabello negro como la sombra.

El nexo como compara explícitamente la oscuridad del cabello con la de la sombra: es un símil.

Como buitres tras la carne.

Es un fragmento comparativo introducido por como. Falta saber quién actúa de ese modo; por sí solo no identifica a una persona con un buitre.

Devoran como perros.

Como mantiene expresos los dos planos de la comparación. El sujeto se recuperaría del contexto; aquí interesa la construcción de símil.

Matado estudiando.

Si describe el esfuerzo de alguien que sigue vivo, exagera el cansancio. Sirve para estudiar la hipérbole; puede tener base metafórica, pero no se cuenta aquí como un ejemplo independiente de identificación.

Teclea tu día (escribe tu diario).

Teclear puede ser una acción literal al escribir un diario en un teclado; día alude a lo vivido durante él. Hay una asociación entre tiempo y acontecimientos, más próxima a la metonimia que a una semejanza desarrollada.

Caja idiota (televisión).

Caja nombra el aparato por su forma, mientras idiota introduce una valoración despectiva. Puede haber metonimia y atribución figurada; no es un modelo limpio de metáfora por semejanza ni una valoración objetiva de la televisión.

Cuándo hace falta más contexto

Nocturnos luceros puede hablar de astros reales; diamantes negros puede nombrar piedras. Para leerlos como metáforas tendría que saberse qué otra cosa designan. Tampoco toda palabra con varias acepciones ni toda expresión coloquial constituye, por ese solo hecho, una metáfora literaria.

En Hay que aprender a cuidarse de las ardillas rabiosas, se podría hablar de animales. Si un relato llama así a unas personas, la lectura cambiaría. La interpretación debe apoyarse en el texto y no en una asociación que el lector añada sin indicios.

Cómo explicar una metáfora al leer

  1. Identifica el referente, expreso o recuperable por el contexto.
  2. Señala la imagen y el rasgo que se traslada.
  3. Explica su efecto en ese pasaje sin convertirlo en una regla universal.
  4. Comprueba si convive con una comparación, una exageración u otro recurso.

Para consultar más formulaciones, continúa con las 100 oraciones y fragmentos con metáforas. Para situar el recurso entre otros, consulta figuras literarias.