Cómo reconocer el demostrativo en una oración
En esa maceta, esa identifica la maceta; en el jardín aquel, aquel aparece después del nombre. Se resaltan los demostrativos y se conserva la oración completa al copiar cada grupo.
Para buscar una forma concreta y repasar su concordancia, consulta la tabla de adjetivos demostrativos. Aquí los ejemplos están agrupados por contexto y por posición.

Compara esas etiquetas, que identifica unas conocidas por el contexto, con algunas etiquetas, que no precisa cuáles, en las oraciones con adjetivos indefinidos.
Personas, animales y rasgos físicos
El demostrativo identifica personas, animales o rasgos como los ojos. Algunas oraciones incluyen más de uno; todos aparecen destacados.
Esta mujer está completamente equivocada.
Esta chica es de Murcia.
Esos ojos tan bellos son los que me enamoran.
Todas aquellas personas que no quieran participar deberán salir inmediatamente.
Me asusta la manera en que nos miran aquellas personas.
Ese señor te está hablando.
Ese gato es el que voy a adoptar.
El policía está hablando con aquellos hombres para saber qué ocurrió en esa casa.
La maestra esperó a que esos tres niños guardaran silencio.
Este sujeto me parece sospechoso.
¿Quiénes son esas personas que vienen contigo?
Estos amigos tuyos son muy despistados.
Este hombre está diciendo cosas muy raras.
Aquellos niños son los de primer grado de primaria.
Esta vecina organiza el intercambio de libros.
Ese perro reconoce el sonido de la puerta.
Aquellas viajeras llegaron en el último tren.
Estos alumnos prepararon una exposición.
Esas jugadoras entrenan los martes.
Aquel gato duerme bajo el árbol.
Objetos, alimentos y creaciones
Observa qué sustantivo acompaña a cada demostrativo. Una pregunta o una petición también puede contener un demostrativo.
Este florero es el que compró mi abuelita.
Ese símbolo representa los cuatro elementos.
Esta mesa es de roble.
Estas dos bolsas no se tienen que empaquetar.
Me fascinan esas gafas que compraste para la playa.
¿No te gustan esos zapatos?
Este sillón es el favorito de mi abuelo.
Ese café colombiano es mi favorito.
Ayúdame a mover esa maceta, por favor.
No había probado ese té que me recomendaste. ¡Es buenísimo!
Esta carta que te escribo servirá para expresar mis sentimientos por ti.
Tira a la basura esas manzanas, ya están podridas.
Esos guantes blancos son del mago.
Ana Karen me dijo ayer que este libro es el que usaremos para la clase.
Esa bebida tiene una etiqueta con la lista de ingredientes.
Este instrumento es de cuerdas.
Mira cómo rompió esos juguetes tu hermanito.
Aquellos libros de texto se usarán en este bimestre.
Esa gorra es de mi papá.
Ese cinturón negro es el que usaré para el pantalón formal.
¿Quién tiene estos aretes que llevo en la foto? Hace mucho que se los presté a alguna de ustedes.
Termina esa sopa antes de que se enfríe, por favor.
Esos trapos viejos se irán a la basura.
Me encantan esos diseños que hiciste para la revista.
Coge esos plumones y tráelos acá.
Vamos a cambiar aquellas lámparas porque ya se descompusieron.
Esta taza es más grande que la que rompiste.
No has lavado esa sábana que manchaste de lodo.
¿Cambiaste ese foco por el nuevo?
Esos huevos están quebrados; no te fijaste cuando los compraste en la tienda.
Esta silla fue reparada hace apenas dos días.
Ese platillo es originario de la India.
Ese salmón está crudo.
Esa canción está en portugués.
Estos platos están sucios.
Debes leer este libro de mi autor favorito.
Esta llave abre el cajón del escritorio.
Esos botones pertenecen al abrigo azul.
Aquella bicicleta tiene una cesta delantera.
Estas hojas sirven para imprimir el cartel.
Para situar lugares y elementos del paisaje
La referencia puede ser algo visible o un lugar conocido por quienes conversan. No siempre hace falta señalarlo con la mano.
Ayer nos vimos en ese lugar tan romántico.
Invitaré a mi amiga a este restaurante para festejar su cumpleaños.
Debes seguir derecho hasta que llegues donde está aquel puente.
¿Ves ese edificio? Es el más alto de todos.
Este cine es uno de los más antiguos de mi ciudad.
Me gusta más esta casa.
No vamos a poder ir a ese parque que te gusta.
¿Con quién estuviste en ese lugar?
Este lugar me trae viejos recuerdos.
Aquella silueta se alcanza a distinguir.
Aquellos templos son los más antiguos de este pueblo, y estos edificios son los más modernos.
Aquel tramo es el más corto del recorrido.
Esta plaza conecta las dos avenidas.
Ese sendero termina junto al río.
Aquellas montañas se ven desde el balcón.
Estos pasillos conducen a la salida.
Esas escaleras llegan al segundo piso.
Aquel faro marca la entrada del puerto.
Esta calle cambia de nombre después del puente.
Ese patio recibe sol por la mañana.
Para hablar del tiempo y los recuerdos
En este mes, esa noche o aquellos años, el demostrativo sitúa un momento. El tiempo verbal y el resto de la oración completan la referencia.
¡Cómo extraño aquellos tiempos tan bellos!
Recuerdo aquellas tardes del verano de Andalucía.
No puedo creer lo que has hecho; esta vez tendremos que hablarlo con calma.
Siempre tengo presente aquella ciudad en la que nací.
En todos estos años nunca escuché hablar de esa persona.
Esta tarde no podré ir a verte, pues estaré arreglando aquel asunto que te comenté.
Este día fue realmente productivo.
Todavía recuerdo aquel momento difícil cuando mi abuela enfermó.
Recuerdo esos tiempos en los que se dedicaban aquellas canciones de amor.
Esta semana será la más difícil de la competencia.
¿Ya no recuerdas esa vez que peleamos durante varias horas?
Quizá no pueda verte este día, lo siento.
Recuerdo cuando éramos cómplices y nos contábamos todos aquellos secretos.
¿No sabías que aquel día murió mi padre?
Les pedimos una disculpa, pues en este momento ya no podemos atenderles.
Este mes empieza el curso de cerámica.
Aquellos inviernos tenían días muy cortos.
Estas vacaciones visitaremos a nuestros primos.
Esas fechas coinciden con el festival.
Aquella madrugada escuchamos el primer tren.
Para referirse a ideas, sentimientos y situaciones
Los demostrativos también acompañan nombres como decisión, duda o argumento. Pueden recuperar un asunto ya mencionado.
Por favor, no vuelvas a hablar de esas cosas tan feas.
No me agrada para nada este sistema que implementaron.
Con este calor parece que estamos en el infierno.
Odié aquel silencio que se produjo entre nosotros.
Fue terrible aquel trago amargo que pasamos.
Debemos revisar aquella sentencia del año 59 que ya está archivada.
Estos números son de la suerte.
¿Dónde guardas ese amor tan grande que irradia tu ser?
¿Crees que sí resulten estas nuevas estrategias?
No soportaré más estas insinuaciones ni esos insultos que dices tan fácilmente.
Necesito que el profesor me explique nuevamente esos ejercicios.
Esos simples trucos que te enseñé serán los que te ayuden a salir adelante en el trabajo.
No vuelvas a hablar de esos temas.
¿Quién te dijo esa tontería tan grande?
No terminaste de contarme aquella historia de terror de tu infancia.
No habíamos reparado en esos detalles.
Eres muy bueno con esos problemas matemáticos; deberías enseñarme.
Ya comprendo por qué he sentido estos celos.
Aquel viejo refrán dice: «Más vale tarde que nunca».
Tienes que hacerte responsable de aquella decisión que tomaste.
Esa ley nueva cambiará muchas cosas en el país.
No quiero escuchar de nuevo ese pretexto.
Esta propuesta reduce el tiempo de espera.
Ese argumento necesita una explicación.
Aquellas dudas quedaron resueltas en clase.
Estos acuerdos entran en vigor el lunes.
Esas conclusiones se apoyan en las mediciones.
Aquel consejo me ayudó a elegir el camino.
Esta decisión cambia el orden de las tareas.
Aquella explicación aclaró el problema.
Con el demostrativo después del sustantivo
En el cuaderno ese, el demostrativo va detrás del nombre y aparece el artículo el. Este orden es frecuente en conversación y puede añadir énfasis; no es siempre despectivo.
La noche aquella en que te fuiste aparece siempre en mis sueños.
El cuaderno ese contiene mis apuntes.
La mochila esta pesa demasiado.
Los árboles aquellos florecen en primavera.
Las ventanas esas dan al patio.
El reloj aquel perteneció a mi abuelo.
La canción esa me recuerda el viaje.
Los zapatos estos necesitan limpieza.
Las tardes aquellas siguen en mi memoria.
El local ese abre a las siete.
Dónde está el sustantivo que acompaña al demostrativo
| Oración | Sustantivo o grupo nominal | Posición |
|---|---|---|
| Compré aquella mochila negra. | mochila | Antes |
| Tomé ese lápiz de tu estuche. | lápiz | Antes; tu es posesivo |
| Tengo esa extraña sensación de que algo pasará. | sensación | Antes; extraña es calificativo |
| La bella ciudad aquella donde te conocí aún vive en mi memoria. | ciudad | Después |
| El camión aquel que tú usabas no pasa más por aquí. | camión | Después; tú es pronombre personal |
| Este pizarrón es más grande que el otro. | pizarrón | Antes |
| Esta goma de mascar ya no tiene sabor. | goma de mascar | Antes |
El demostrativo no tiene que estar pegado al nombre: en esa extraña sensación se interpone el adjetivo extraña. Puedes comparar distintas clases en las oraciones con adjetivos y determinantes.
Género y número en la oración
Esa manzana ya está podrida. Aquí esa y manzana son femeninos y singulares. Al cambiar el nombre al plural, también cambia el demostrativo: esas manzanas. La tabla de formas reúne las doce posibilidades.
Cuándo el demostrativo aparece sin sustantivo
Compara Aquel muchacho tan sonriente me ha saludado. y No le dije a él, sino a aquel. En la primera oración aparece muchacho; en la segunda, el contexto permite saber a quién se refiere aquel.
No hace falta una tilde para distinguirlos en estos casos. Consulta la regla de acentuación de los demostrativos. Para separar estas funciones de otras palabras que acompañan al nombre, vuelve a los determinantes.
Los 40 ejemplos de pronombres demostrativos reúnen pares con nombre expreso y sobreentendido, además de casos con esto, eso y aquello.
