Cómo reconocer una oración recíproca
Comprueba si la relación va de unos participantes hacia otros. Los pronombres nos, os y se pueden tener ese valor; expresiones como mutuamente o el uno al otro suelen aclararlo. No hay que añadirlas si el contexto ya es suficiente.
En las oraciones reflexivas, cada participante actúa sobre sí mismo. En las recíprocas, sobre otro: Se peinan a sí mismas y Se peinan la una a la otra no significan lo mismo. Revisa también los pronombres reflexivos para comparar sus formas.
La reciprocidad no exige solo dos participantes ni implica siempre una acción voluntaria: puede aparecer con animales u objetos. Tampoco basta un sujeto plural; Los alumnos escriben no dice por sí solo que escriban unos a otros.

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60 oraciones recíprocas directas
El pronombre en negrita es complemento directo: cada participante dirige la acción o la relación hacia otro. En se abrazan, una persona abraza a la otra. La lista usa la lectura recíproca; algunas frases también admitirían una lectura reflexiva en otro contexto.
Jonathan y yo nos besamos.
Carmen y su mamá se entienden por completo.
Mi novio y yo nos queremos mucho, aunque a veces nos celamos.
Nos tiene valor recíproco en ambos verbos. Cada persona quiere a la otra y también siente celos.
Esther y José se han odiado siempre.
Mi papá y mi mamá se admiran.
Mi novio y yo nos perdonamos el uno al otro.
Mis amigos y mi novio se saludan cordialmente.
Helena y su mejor amiga se extrañan.
Los novios se abrigan el uno al otro porque hace mucho frío en la casa.
El uno al otro fija la lectura recíproca. Si cada uno se abrigara a sí mismo, sería reflexiva.
Mis padres se conocieron en Valencia hace dos años.
Tu padrino y tú se ven seguido.
Se ven corresponde al uso de ustedes, general en América. Con vosotros: tu padrino y tú os veis seguido.
Antes de entrar a la clase, Angélica y yo nos saludamos.
Juan y Sara se saludan todos los días antes de ponerse a trabajar.
El se destacado es recíproco. El pronombre de ponerse a trabajar pertenece a esa construcción verbal.
Mi novio y yo nos abrazamos siempre que nos despedimos.
Se destaca el pronombre de abrazamos; despedirse es otro uso pronominal.
Mi gato y mi conejo se están mirando el uno al otro.
Mi hermana y yo casi nunca nos abrazamos.
Casi nunca indica una frecuencia muy baja del abrazo mutuo; no cambia la función del pronombre.
Mi hermano y su amigo se insultaron por culpa de un malentendido.
Los niños y las niñas se ayudan mutuamente.
Aquí ayudar se analiza como transitivo, uso extendido en gran parte del español; también se conserva un uso con indirecto en algunas zonas.
No es verdad que los gatos y los perros se odien a muerte.
El pronombre recíproco está dentro de una subordinada cuya afirmación se niega.
Las mujeres del equipo se entienden bien entre ellas.
Las vecinas se respetan mucho.
Tú y yo nos apoyamos siempre.
Mis primos se apoyan mutuamente.
Mis hermanos y yo nos respetamos mutuamente.
Fernando y yo nos besamos durante el concierto.
Las bailarinas se ayudaron unas a otras para acomodarse los vestidos.
Se destaca el pronombre de ayudar, analizado como transitivo; el contexto aclara la ayuda mutua.
Karla y Andrea se peinan la una a la otra.
José y Melisa se adoran.
Cada uno siente adoración por la otra persona.
Los balones se golpearon entre sí.
Los participantes pueden ser objetos: no hace falta una intención consciente para que la relación sea recíproca.
Ustedes se miran mucho el uno al otro.
Tu perro y el mío se están olfateando el uno al otro.
Ese hombre y mi amigo se golpearon duramente.
Ellas se miraron la una a la otra fijamente durante unos minutos.
Los enamorados se reconocen el uno al otro por la mirada.
Los novios se besan porque están enamorados y felices.
Mis hijos siempre se ayudan unos a otros con sus tareas.
Se analiza ayudar como transitivo; con sus tareas no es complemento directo.
En este grupo, las personas y los perros se entienden bien entre sí.
Mi novio y yo nos extrañamos mucho.
El vendedor y el taxista se golpearon fuertemente.
Mis hermanos y yo nos queremos mucho.
Lorena, su hermana y yo nos estimamos mucho.
Mi abuela y mi abuelo se conocieron en París.
Tu tía y tú se llaman por teléfono cada fin de semana.
Uso de ustedes. En el sistema de vosotros: tu tía y tú os llamáis.
Los futbolistas rivales se detestan en la cancha.
Una mujer y un hombre se observaron el uno al otro durante largo rato.
Tú y yo nos miramos el uno al otro por horas.
Él y yo nos amamos mucho.
Él y yo nos extrañamos mutuamente cuando no nos vemos seguido.
Se destaca nos de extrañamos; nos vemos también tiene aquí lectura recíproca.
Los profesores se saludaron antes de entrar a clase.
Mi novia y yo nos llamamos por las mañanas.
Vosotras os escucháis con atención cuando tenéis opiniones distintas.
¡Salúdense antes de empezar el partido!
Se une al imperativo afirmativo; la orden pide que los participantes se saluden entre sí.
No os interrumpáis el uno al otro durante la exposición.
Los dos fotógrafos acordaron retratarse el uno al otro junto al río.
El pronombre va unido al infinitivo retratar; la aclaración descarta que cada uno se retrate a sí mismo.
Las nadadoras se esperan mutuamente al terminar cada largo.
Los dos testigos se contradijeron al describir la hora del suceso.
Mi compañera y yo nos corregimos mutuamente al ensayar.
Cada una corrige a la otra.
En aquella niebla, los excursionistas apenas podían distinguirse unos a otros.
Vosotros os acompañasteis el uno al otro durante el viaje.
Las autoras se felicitaron mutuamente al terminar la presentación.
40 oraciones recíprocas indirectas
El pronombre en negrita es complemento indirecto. Cuando hay un complemento directo del mismo verbo, aparece con fondo azul: en se envían cartas, cartas es directo y se señala a quienes las reciben. También hay indirectos sin directo, como en nos hablamos; no hay que inventar un objeto que la oración no tiene.
Pablo y Mario se afeitan el bigote mutuamente.
Cada uno afeita el bigote del otro; el bigote es directo y se es indirecto.
Nosotros nos dijimos muchas cosas el uno al otro antes de despedirnos.
María y Pedro se envían postales el uno al otro.
Fernando y yo nos hablamos al oído.
Nos es indirecto: Fernando me habla y yo le hablo. Al oído no es complemento directo.
Nosotros nos telefoneamos cada fin de semana para contarnos nuestros problemas.
Se adopta el uso mayoritario de telefonear con indirecto, equivalente a le telefoneo. También existe un uso transitivo; aquí no se marca como directo el objeto de contarnos.
Ellos se copiaron las respuestas unos a otros durante el examen de biología.
Mi mejor amiga y yo nos enviamos cartas la una a la otra.
Mónica y su hermana se prestaron los zapatos la una a la otra.
Ana y Jimena se dieron muchos regalos la una a la otra por su aniversario.
Mi jefe y yo nos obsequiamos una tarjeta navideña el uno al otro.
Cada uno entrega una tarjeta a la otra persona.
Mi novia y yo nos contamos nuestros secretos.
Mi mamá y yo nos contamos todo.
Durante la fiesta, Manuel y yo nos platicamos nuestros problemas.
Platicar algo a alguien se usa en variedades americanas; nuestros problemas es directo y nos señala a los destinatarios.
Esther y su novio se hacen caricias en las mejillas.
Caricias es directo; en las mejillas indica el lugar.
Sara y su cuñada se dijeron cosas terribles.
La vecina y su amiga se gritaron cosas feas.
Mi jefe y yo nos enviamos correos electrónicos.
Carla y yo nos deseamos un feliz cumpleaños la una a la otra.
Mi pareja y yo nos contamos todo.
Ellos se envían mensajes a diario.
Se es indirecto y mensajes es directo.
Los compañeros de la clase se dieron un abrazo unos a otros para hacer las paces.
Dar un abrazo tiene como directo un abrazo; se es indirecto. En se abrazaron, se sería directo.
Ellas se dieron la mano para acabar la pelea.
La novia de mi hermano y yo nos caemos muy bien.
Nos es indirecto de la construcción caer bien a alguien. No hay complemento directo; bien tampoco lo es.
Todos nosotros nos regalamos un obsequio unos a otros en Navidad.
Unos a otros fija el intercambio de regalos, frente a regalarse cada persona algo a sí misma.
Andrea y Juan se dieron un anillo el uno al otro como símbolo de su amor.
Tania y Alex se muerden los labios el uno al otro cuando se besan.
Los labios es directo; se es indirecto. El uno al otro distingue esta lectura de morderse cada uno sus propios labios.
Mi hermano y yo nos obsequiamos un hermoso libro el uno al otro.
Laura y su prima se envían mensajes cada semana.
El carpintero y el herrero se prestaron algunas herramientas.
Mi padre y mi hermano se dijeron muchas cosas.
Esther y su novio se platican todo.
Platicar algo a alguien se usa en variedades americanas; todo es directo.
Gloria y su hermana se demostraron su cariño la una a la otra.
Las amigas se contaron sus secretos unas a otras.
Mis tíos se dieron una sorpresa el uno al otro en Año Nuevo.
Las delegadas se entregaron copias del acuerdo.
Vosotros os explicáis las reglas el uno al otro antes de jugar.
¡Cuéntense la historia el uno al otro!
Los dos técnicos se pidieron ayuda mutuamente para revisar sus equipos.
Mi hermano y yo nos prometimos apoyo el uno al otro.
Las escritoras se dedicaron sus libros la una a la otra.
20 construcciones con sentido recíproco
Estas oraciones también expresan relaciones mutuas. La negrita señala ahora la construcción completa: el pronombre puede formar parte del verbo, como en se pelearon, o la reciprocidad puede expresarse con una preposición, como en pensar el uno en el otro. No se presentan como ejemplos de pronombre directo o indirecto.
Analía y yo nos estamos comunicando por teléfono la una con la otra.
Comunicarse con expresa relación mutua; nos forma parte del uso pronominal.
Sonia y Javier riñen el uno con el otro por cualquier cosa.
Se usa reñir en el sentido de discutir entre sí; no se confunde con reprender a alguien.
Mis tíos se separaron el uno del otro después de siete años de casados.
Separarse de expresa la ruptura del vínculo; el pronombre forma parte de separarse.
Mi hermana y yo nos contentamos la una con la otra después de la discusión.
Contentarse tiene aquí el sentido de reconciliarse; no significa que cada una se contente consigo misma.
Tú y él se comunican muy bien el uno con el otro.
Uso de ustedes: se comunican. Con vosotros: tú y él os comunicáis. Comunicarse con es pronominal.
Tu tía y tu abuela se contentaron la una con la otra después de hablar.
La relación mutua se refiere a reconciliarse.
El jefe y yo nos enojamos el uno con el otro ayer antes de salir.
El uno con el otro aclara contra quién se dirige el enojo. Nos enojamos, sin contexto, también podría referirse a motivos distintos.
Luisa y Joaquín se pelearon el uno con el otro por culpa de un amigo.
Se integra en pelearse; el sentido mutuo no lo convierte automáticamente en complemento directo.
El muchacho y su amiga se enamoraron el uno del otro.
El uno del otro señala la relación mutua. Sin esa precisión, ambos podrían haberse enamorado de personas diferentes.
Mi amiga y yo nos enojamos la una con la otra ayer.
La aclaración fija el enojo mutuo, no solo dos personas enojadas a la vez.
Tu mascota y la mía se familiarizaron la una con la otra rápidamente.
Familiarizarse con expresa aquí un proceso mutuo, no un pronombre de objeto directo.
Mi compañero y yo nos enfrentamos el uno al otro en una carrera.
Enfrentarse expresa aquí competir como rivales; nos es parte del verbo pronominal.
Mi prima y su novio se separaron el uno del otro después de dos años.
Se separaron expresa aquí el fin de su relación entre sí.
Mis vecinos se disculparon el uno con el otro y ya se hicieron amigos.
La relación mutua se precisa en disculparse con; no se analiza se como objeto directo.
Las jóvenes se disgustaron la una con la otra.
Sin la precisión, se disgustaron también podría describir dos disgustos independientes.
Él y yo pensamos el uno en el otro todo el tiempo.
La reciprocidad se expresa con el uno en el otro. No hay pronombre átono recíproco ni complemento directo.
Los dos equipos compiten el uno contra el otro en la final.
La preposición contra introduce al rival; no hay pronombre átono recíproco.
Los invitados bailaron unos con otros hasta medianoche.
Unos con otros indica con quién se realiza la actividad.
Después del torneo, las dos capitanas hicieron las paces entre sí.
La expresión hacer las paces aporta el sentido de reconciliación mutua, sin un se de objeto.
Los vecinos conversaron unos con otros en el patio.
Unos con otros expresa interlocución; no es complemento directo ni indirecto.
Casos que necesitan un análisis distinto
¿Recíproca o reflexiva?
Las niñas se peinan la una a la otra es recíproca. En Las niñas se peinan, cada una a sí misma, la lectura es reflexiva. El pronombre se no resuelve la diferencia por sí solo.
¿Relación mutua o dos situaciones independientes?
Julia y Omar se enamoraron podría referirse al amor entre ellos o a que cada uno se enamoró de otra persona. Julia y Omar se enamoraron el uno del otro elimina esa ambigüedad. Sucede algo similar con enojarse y disgustarse.
¿Puede negarse una relación recíproca?
En No nos insultamos, nos conserva valor recíproco, aunque se niegue que ocurra la acción. Del mismo modo, Casi nunca nos abrazamos expresa una frecuencia baja, no otro tipo de pronombre.
Recíproca directa, indirecta o reflexiva
| Oración | Análisis | Qué expresa |
|---|---|---|
| Clara y Eva se abrazan. | Recíproca directa. | Cada una abraza a la otra; se es directo. |
| Clara y Eva se dan un abrazo. | Recíproca indirecta. | Un abrazo es directo; se es indirecto. |
| Clara y Eva se hablan. | Recíproca indirecta. | Se es indirecto; no hay directo. |
| Clara y Eva se peinan a sí mismas. | Reflexiva en la lectura individual. | Cada una se peina a sí misma. |
| Clara y Eva se pelean entre sí. | Uso pronominal con sentido mutuo. | Se integra en pelearse; no es objeto directo. |
Para reconocer las funciones, continúa con complemento directo y complemento indirecto. La presencia de otra palabra detrás del verbo no determina por sí sola el análisis.
Un sujeto puede incluir varios participantes
Anita y Juan es un sujeto coordinado; los hermanos, un grupo nominal plural. Ambos pueden aparecer en oraciones personales con valor recíproco. No hay que contar a cada persona como si fuera un sujeto gramatical separado.
La persona del verbo y del pronombre depende de quiénes estén incluidos:
| Participantes | Forma | Ejemplo |
|---|---|---|
| Incluyen al hablante. | nos | Tú y yo nos saludamos. |
| Vosotros o vosotras. | os | Vosotras os saludáis. |
| Ellos, ellas o ustedes. | se | Ellos se saludan. / Ustedes se saludan. |
Tú y él se saludan es habitual donde el plural de tratamiento es ustedes. En el sistema de vosotros corresponde tú y él os saludáis. Se debe mantener la concordancia del sistema que se esté usando.
Más comparaciones para reconocer la reciprocidad
Estas comparaciones muestran cómo cambian el referente y la función del pronombre. Son frases de apoyo y no se suman a los 120 ejemplos.
Ver comparaciones de sujeto, reflexividad y complementos
Anita y Juan se quieren mucho.
Anita y Juan forman un único sujeto coordinado; se expresa afecto mutuo. No son dos sujetos gramaticales independientes.
Los hermanos se abrazaron fuertemente.
Los hermanos es un sujeto plural. La lectura recíproca indica que unos abrazaron a otros.
Paloma y Sandra se odian.
Paloma y Sandra se odian la una a la otra.
Paloma y Sandra se odian a sí mismas, cada una a sí misma.
La primera frase admite dos lecturas. La segunda precisa reciprocidad; la tercera, reflexividad individual.
Ellas se mienten la una a la otra.
Ellas se critican el atuendo mutuamente.
En se mienten, se es indirecto sin complemento directo expreso. En se critican el atuendo, el atuendo es directo y se es indirecto; cada una critica la ropa de la otra.
