Elegir una oración
- Agradecimientos y plegarias infantiles.
- Peticiones por personas enfermas.
- Padrenuestro, Magníficat y Credo: variantes en español.
- Alma de Cristo y oración por la paz.
- Salve Reina y Ángelus.
La colección reúne quince selecciones. El Ángelus incluye sus tres Avemarías como parte de una misma secuencia.
El Magníficat es el cántico de María recogido en Lucas, no un texto que el relato presente como dictado a ella por el Espíritu Santo. Las notas junto a cada pieza identifican las variantes y los fragmentos; no deben confundirse con fórmulas litúrgicas oficiales.
1. Agradecimiento por el aprendizaje
Plegaria cristiana de contexto católico · versión recibida, autor no identificado
Se conserva el agradecimiento infantil por el aprendizaje. Sus referencias a logros y notas no se presentan como condición para recibir amor o ayuda.
Dios, te dedico a ti y a mis padres cada uno de mis logros
Cada vez que un profesor reconoce mi esfuerzo y mi voluntad.
Cada vez que sonrío porque entendí todas mis lecciones.
Cada vez que hago bien mis tareas.
Cada una de esas veces te siento más cerca de mí y te doy gracias.
Mis logros serán siempre tuyos y gracias a ti.
Por eso, Dios bendito, sigue en mi vida y guíame en cada paso.
Bendito sea el camino por el cual me conduces.
Amén
2. Oración infantil de la noche
Adaptación editorial
Petición infantil de compañía y descanso durante la noche.
En las cuatro puntas de mi cama imagino cuatro ángeles: dos a mis pies y dos en la cabecera. Virgen María, acompáñame esta noche y ayúdame a descansar con tranquilidad. Amén.
3. Oración infantil a Jesús
Plegaria cristiana de contexto católico · versión recibida, autor no identificado
Segunda pieza del antiguo punto 2, separada por su título y texto propios. La invocación trinitaria inicial se conserva dentro de la oración.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Eres aquel humilde niño que llegó al hogar de María y José. Eres quien iluminó su vida. Ellos fueron tu resguardo y tú su esperanza.
Jesús que eres la sal de la vida, eres perdón, amor, enseñanza.
Fraternidad y amistad sin condiciones, eres solo amor eterno.
Oh Jesús, amigo mío. Te quiero porque Tú siempre me escuchas y me proteges entre tus manos.
Te pido Señor, que escuches todas mis oraciones siempre. Amén
4. Agradecimiento por los alimentos
Plegaria cristiana de contexto católico · versión recibida, autor no identificado
Se conserva la bendición de mesa; se corrige la omisión de «que» en una frase, con registro del cambio.
Señor de los cielos, amado Padre y Rey Creador.
Te damos gracias por estos sagrados alimentos.
Gracias por permitir que todos mis familiares estén aquí para que juntos podamos compartir los ricos frutos de tu creación.
Bendito seas, Señor. Amén
5. Petición por una persona enferma
Adaptación editorial
Invocación eucarística que reconoce el sufrimiento de la persona enferma y pide alivio, cuidado y fortaleza. También aparece en Oraciones por los enfermos. No garantiza curación.
Señor, Médico divino del alma y del cuerpo, gracias por el don inestimable de la Eucaristía, pan de vida y medicina de inmortalidad. Frente a ti está una persona bien amada tuya que se encuentra enferma y cansada de las dolencias y los males que le aquejan.
Tú conoces su sufrimiento y el cansancio que lo acompaña. Por tus santas llagas, te pido alivio, cuidado y fortaleza para esta persona amada.
Tú, Señor que siempre estás con nosotros en medio del dolor, la angustia y el miedo, puedes darle alivio. Eso te pido humildemente.
No se haga mi voluntad sino la tuya.
Tú que dijiste: ‘Estuve enfermo y me vinisteis a ver’, permite pues que en el rostro de mi enfermo puedan todos ver tu misericordia y el amor infinito e incomparable. En ti confío. Amén
6. Al Corazón de Jesús por un enfermo
Plegaria cristiana de contexto católico · versión recibida, autor no identificado
Se conserva la plegaria y se separa la indicación para nombrar al enfermo. La petición expresa fe, sin asegurar curación. La frase evangélica se mantiene dentro del texto recibido, sin acreditar esta edición.
Mi dulce Señor, tú que dijisteis: ‘Yo soy la resurrección y la vida”, tú que traes y llevas nuestras enfermedades, tú que sanas todo tipo de heridas; te pedimos que tu divino corazón sea en beneficio de los enfermos, quienes te suplican y ruegan que los ayudes,
Por intercesión de la Virgen Santísima Madre, la Señora de los Ángeles, te imploramos que tú sanes y alivies los dolores de las enfermedades que padece tu fiel creyente… .
Te ofrecemos esta oración en este momento de tristeza y nos ponemos a tus pies como siervos de tu palabra.
Confiamos en el calor de tu corazón que será cobijo de los necesitados pues recibirán valentía y sosiego para librar a su espíritu de sus males.
Bendito sea tu corazón, Jesús mi salvador. Amén
Indicación de recitación: Decir el nombre del enfermo
7. Padrenuestro
Padrenuestro · variante en español
Variante del Padrenuestro. Las peticiones del pan y de ser librado del mal se apoyan en el Compendio. Otras diferencias de redacción impiden presentarla como transcripción literal de esa edición.
Consultar testimonio de referencia
Padre nuestro que estás en el cielo.
Santificado sea Tu nombre. Venga a nosotros Tu reino.
Hágase Tu voluntad así en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación y líbranos de todo mal. Amén
8. La Magnífica: adaptación del cántico de María
Magníficat · adaptación editorial de Lucas 1, 46–55
Adaptación editorial del cántico de María (Lucas 1, 46–55), revisada para expresar la alabanza a Dios y conservar el sentido del pasaje. La redacción es una paráfrasis; no reproduce literalmente una traducción bíblica ni una fórmula litúrgica.
Texto de referencia: Magníficat
Mi alma alaba al Señor y mi espíritu se llena de gozo en Dios, mi salvador.
Él ha mirado la humildad de su sierva; por eso, desde ahora, todas las generaciones me llamarán dichosa.
El Todopoderoso ha hecho grandes maravillas a mi favor, y su nombre es santo.
Su misericordia se extiende, de generación en generación, a quienes lo temen y respetan.
Con la fuerza de su brazo dispersó a los soberbios y deshizo sus planes.
Derribó de sus tronos a los poderosos y levantó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos y dejó a los ricos con las manos vacías.
Socorrió a Israel, su siervo, sin olvidar su misericordia.
Así cumplió lo que había prometido a nuestros antepasados, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre. Amén.
Indicación de recitación: Se puede incluir una o más peticiones al final de la oración
9. Credo de los Apóstoles
Símbolo de los Apóstoles · variante en español
Variante del Símbolo de los Apóstoles, con referencia al Compendio para las afirmaciones sobre el Padre y la resurrección. No es una transcripción literal de esa edición.
Consultar testimonio de referencia
Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne; y la vida eterna. Amén
10. Petición al Espíritu Santo
Plegaria cristiana de contexto católico · versión recibida, autor no identificado
Esta plegaria también aparece en Oraciones al Espíritu Santo. La expresión «esencia y naturaleza de Dios» pertenece a una composición de autor desconocido; no sustituye una explicación doctrinal de las tres personas divinas.
Me debo a ti, Espíritu, esencia y naturaleza de Dios, del único al cual alabo y adoro.
En mi ánimo está ofrecerte mi vida, consagrar a ti cada uno de mis pensamientos para encontrar la paz que mi ser ansia.
No antepongo ni mi orgullo ni ningún otro obstáculo entre el divino Espíritu y mi alma.
Las puertas de mi corazón están abiertas para recibirte. Quiero sentir en mi ser tu naturaleza de Dios.
Sabes todo de mí, aun así yo deseo que habites en la profundidad de lo que soy y jamás me dejes sin ti. El Padre es mi único anhelo, es mi dicha, mi primera y última razón de ser.
Te pido, entonces, divino, que alejes aquello que en mi debilidad humana me tiene vencido, herido.
Habítame Espíritu glorioso, ilumina mi sendero para siempre.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
11. Alma de Cristo
Plegaria cristiana de contexto católico · versión recibida, autor no identificado
Fórmula Alma de Cristo recibida completa. Sus versos forman una sola pieza. El testimonio de oraciones comunes sirve para comparar, sin resolver permisos ni autoría.
Consultar testimonio de referencia
Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos. Amén
12. Instrumento de paz: versión modificada
Oración por la paz · versión recibida con corrección explícita
Variante de la oración por la paz. La contraposición entre ser comprendido y comprender se apoya en la versión publicada por la USCCB. Este cotejo no acredita la atribución a Francisco de Asís. La procedencia de esta variante no está identificada.
Señor, haced de mí un instrumento de vuestra paz. Que allí donde haya odio, ponga yo amor. Que allí donde haya ofensa, ponga yo perdón. Que allí donde haya discordia, ponga yo armonía. Que ahí donde haya errores y equivocaciones yo ponga la verdad cierta. Que allí donde haya duda, ponga yo la fe. Que allí donde haya desesperación, ponga yo esperanza. Que allí donde haya tinieblas, ponga yo la luz. Que allí donde haya tristeza, ponga yo alegría.
Oh Dios y maestro, que yo no me empeñe tanto en ser consolado así como en consolar; en ser comprendido, como en comprender; en ser amado, como en amar; pues dando se recibe, olvidando se encuentra, perdonando se es perdonado, muriendo se resucita a la vida eterna
13. Salve Reina
Plegaria cristiana de contexto católico · versión recibida, autor no identificado
Se conserva Salve Reina, incluidas invocación y respuesta final. Se identifica como versión recibida con variantes, no como transcripción oficial.
Consultar testimonio de referencia
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida y dulzura y esperanza nuestra: Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María!
Ruega por nosotros santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén
14. Ángelus
Ángelus · secuencia completa recibida, con variantes
Ángelus conservado con sus tres Avemarías completas, respuestas y oración final. Es una sola secuencia, no tres o más ejemplos. La indicación de frecuencia queda fuera de la copia.
Consultar testimonio de referencia
El Ángel del Señor anunció a María.
Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
Dios te salve, María. Llena eres de gracia: El Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres. Y bendito es el fruto de tu vientre: Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
He aquí la sierva del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María. Llena eres de gracia: El Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres. Y bendito es el fruto de tu vientre: Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Y el Verbo se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María. Llena eres de gracia: El Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres. Y bendito es el fruto de tu vientre: Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oremos: Derrama Señor tu gracia sobre nuestros corazones y concede a quienes hemos conocido por el anuncio del Ángel la Encarnación de tu Hijo, que por su Pasión y su Cruz alcancemos la gloria de la Resurrección. Por el Señor Jesús, tu Hijo, que contigo vive y reina, en unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén
Indicación de recitación: Se sugiere orar tres veces al día
15. A la Santísima Trinidad
Plegaria cristiana de contexto católico · versión recibida, autor no identificado
El lenguaje penitencial sobre ira y castigo pertenece a la voz de esta plegaria; no se aplica al lector ni se ofrece como oración infantil. La autoría, la tradición precisa y la edición no están identificadas.
Rendido a tus pies te doy gracias, oh Santísima Trinidad, por no haber desencadenado tu ira contra mí, siervo tuyo, pecador e indolente.
Doy gracias en mérito de tu bondad e infinita paciencia y por no haberme hecho perecer junto a mis iniquidades, sino que usando de tu habitual misericordia me hayas levantado de mi letargo para que pueda desde el alba glorificar tu grandeza.
Y ahora Señor, ilumina mi entendimiento, abre mis labios para instruirme con tus sagradas palabras, para comprender tus mandamientos, para hacer tu voluntad y alabarte confesándote en mi corazón y glorificar tu Santísimo Nombre.
Padre, Hijo, y Espíritu Santo, ahora y siempre y en los siglos de los siglos. Amén
Imagen de la colección

Piezas compartidas con otras colecciones
La petición al Espíritu Santo también aparece en su colección específica. Alma de Cristo y variantes del Magníficat figuran en Oraciones poderosas. Las notas explican las diferencias entre las variantes.
