1. Libro impreso: una edición concreta
El ISBN, la editorial, el año y el formato pertenecen a una misma edición. La extensión total del libro no señala una página citada. Un cambio de edición exige revisar los datos, aunque se mantenga el título.
2. Libro digital: volumen e ISBN del PDF
El número de volumen forma parte de la identificación. Una obra puede tener versiones impresas y digitales con ISBN diferentes. Se omite la extensión porque no es necesaria para identificar este modelo y no se ha comprobado en el PDF.
3. Artículo de revista: volumen, páginas y DOI
Se separan título del artículo y título de la revista. Las páginas son el intervalo del artículo, no la extensión de todo el número. El DOI permite localizar la publicación; la ficha de identificación no sustituye leerla antes de usar sus ideas.
4. Artículo web: autor, actualización y dirección
La fecha de actualización se rotula como tal; no se inventa una primera fecha de publicación. Aunque la dirección contenga 2021, el título visible dice 2020. Conserva el título de la página y comprueba los créditos de cada imagen si necesitas citar una fotografía.
Qué campos elegir y cómo comprobarlos
Empieza por autoría, título y los datos de publicación. En un libro, comprueba editorial, fecha, edición o volumen cuando corresponda e ISBN del formato utilizado. En un artículo, distingue la obra que contiene el texto —revista o sitio— de su título particular; añade volumen, páginas, DOI o dirección según el recurso. Transcribe los datos de la publicación o de la ficha de su editor, sin completar lo que falta por intuición.
La Agencia Internacional del ISBN explica que el identificador corresponde a un título, edición y formato concretos. Los ISBN actuales tienen trece dígitos; los anteriores a 2007 podían tener diez. Contar los dígitos o comprobar el dígito de control ayuda a detectar errores, pero no acredita por sí solo la existencia del libro.
Un tema o un resumen son campos de trabajo opcionales. No prueban que hayas leído la obra: si solo consultaste su ficha editorial, indícalo y evita presentar una sinopsis comercial como una conclusión de lectura propia.
Ficha bibliográfica, catálogo, referencia y ficha de lectura
La ficha bibliográfica de estos ejemplos organiza datos para reconocer una publicación. Una referencia bibliográfica dispone esos datos según el estilo solicitado para un trabajo. Antes de entregarlo, consulta la norma y su edición: copiar un registro por campos no lo convierte automáticamente en una referencia APA o MLA.
Un registro de catálogo puede añadir materias, ejemplares, disponibilidad y signatura. La signatura localiza un ejemplar dentro de una biblioteca; no sustituye al ISBN. No inventes una ubicación de estantería para un libro que no has localizado.
Una ficha de trabajo o de lectura recoge citas, resúmenes o comentarios y precisa el pasaje utilizado. Una ficha hemerográfica se centra en publicaciones periódicas o en sus artículos. Comparten datos con estas fichas, pero el propósito de la anotación determina qué debes registrar.
Para registrar una edición de periódico o un número de revista, distingue los datos de la entrega de los de cada artículo. Ver las fichas hemerográficas →
Para identificar una entrevista, distingue la publicación consultable de una conversación personal. Ver las fichas de entrevista →
Cómo preparar tu propia ficha
Identifica primero el recurso y la edición consultada. Anota los datos tal como aparecen, contrasta ISBN o DOI y abre la dirección para comprobar que corresponde al documento. Separa fecha de publicación, actualización y consulta. Si vas a citar un pasaje, conserva además su página o localizador en la nota de lectura.
Puedes guardar la ficha en una tarjeta o en un documento digital. Las medidas de 12 × 20 cm son una opción, no una norma universal. Sigue el formato de tu curso cuando exista y mantén un criterio uniforme para poder revisar los registros.
